El Saber Ser en la Ingeniería

Published in: Engineering, Integration, and Alliances for a Sustainable Development. Hemispheric Cooperation for Competitiveness and Prosperity on a Knowledge-Based Economy: Proceedings of the 18th LACCEI International Multi-Conference for Engineering, Education and Technology
Date of Conference: July 27-31, 2020
Location of Conference: Virtual
Authors: Miguel Ángel Rissetto (Universidad Tecnológica Nacional, AR)
Federico Mendizabal (Universidad de Morón, AR)
Miguel Rissetto (Universidad Tecnológica Nacional, AR)
Full Paper: #626

Abstract:

En el ambiente académico de la ingeniería es conocido que entre los años 2017 y 2019 han habido muchas novedades relacionadas con la definición de los nuevos estándares para los futuros procesos de acreditación. Si bien -a la fecha- los estándares específicos para las diferentes ingenierías aún no fueron aprobados formalmente, si se avanzó en establecer las Actividades Reservadas, las competencias específicas y genéricas -con sus descriptores de conocimientos-, y la metodología a seguir para los nuevos procesos de acreditación. Entre todas estas novedades para nuestros futuros profesionales se destacan: la incorporación de la enseñanza por “competencias” y también la importancia que se le ha dado en todas las ingenierías a temas como “creatividad”, “innovación”, “emprendedorismo”, “ética”, “valores” y demás cuestiones que se denominaron “Competencias sociales, políticas y actitudinales”. En la formación por competencias se consideran los tres saberes -el Saber Hacer, el Saber Conocer (aprender) y el Saber Ser-, pero en la enseñanza de las ingenierías siempre se han priorizado el Hacer y el Conocer por sobre el Ser. Varios estudios y autores –como del filósofo Mario Bunge- demuestran que de los tres saberes el Ser es el primordial y que sin él no pueden desarrollarse los otros dos. En el presente trabajo pretendemos mostrar cómo trabajar el “Saber Ser” en la enseñanza de la Ingeniería vinculando e integrando ""los valores, la ética y las personas"" a los “conocimientos, los desarrollos tecnológicos y las innovaciones”. Hoy en la Argentina –y en el mundo- estas habilidades relacionadas con el Ser y la Creatividad son indispensables para formar los nuevos y “buenos” ingenieros, para que se desempeñen antes que nada con “valores y ética” en un mercado laboral cambiante y acelerado, donde es casi imposible predecir el futuro de la industria y de los trabajos casi en el corto plazo debido a los avances y la mutación de las tecnologías.